Alberto Ruy Sánchez
Los jardines secretos de Mogador
Editorial: Alfaguara
Publicación:
ISBN: 9789681908799
Para conservar el amor de Jassiba, cada noche su amante deberá describirle un jardín distinto. Encuentra jardines donde nadie más ha sido capaz de verlos.
Una historia de amor y deseo. La edición incluye caligrafías de Hassan Massoudy
-Esta novela forma parte de un ciclo de novelas ¿Cómo está compuesto ese ciclo?
-Sí de cinco novelas y en realidad es el eje de las cinco novelas y cada una es completamente independiente de la otra pero forman juntas un esquema geométrico que hace que se comuniquen los significados y se multipliquen las posibilidades de interpretación pero, al mismo tiempo, se pueden leer con absoluta independencia una de la otra.
Este ciclo es un trabajo de veinte años de investigación narrativa sobre la naturaleza del deseo. El primer libro que escribí, cronológicamente, se llama Los nombres del aire y era una pregunta sobre el deseo femenino; el segundo, Los labios del agua, era una exploración sobre el deseo masculino; en este, Los jardines secretos de Mogador, subtitulado Voces de Tierra, trate de explorar la posibilidad de crear un Paraíso juntos los enamorados y hay dos investigaciones paralelas: una, sobre cuales son estos espacios sobre los que nosotros los humanos con absoluta pasión extravagante transformamos a tal punto que queremos considerarlos nuestros paraísos, no solamente el paraíso de una pareja sino puede ser desde un Jardín real, hasta una colección, hasta una biblioteca, en fin, los jardines posibles que nos hacen sentirnos habitantes de un paraíso y, segundo, explore algo que tenía que ver con mi vida, el erotismo de la mujer embarazada, porque yo tuve con mi esposa mis primeros hijos cuando llevábamos diez años viviendo juntos, obviamente a los diez años la relación erótica ha perdido su intensidad y su fuerza pero en el momento del embarazo nuestra vida mejoró en todos los sentidos. Tiene que ver, por supuesto, con el hecho que yo tenía que ser más delicado y más atento a los cambios de la sexualidad y del deseo en su cuerpo, un nuevo paisaje del deseo y que ella me ayudaba a educarme en esta nueva escucha. Estoy seguro de que sí seguimos juntos es por aquellos momentos del embarazo. Me dedique durante seis años a preguntarle a diferentes mujeres embarazadas como viven su sexualidad, descubrí cosas pasmosas, por ejemplo que algunas mujeres, muchas, más de las que la gente piensa normalmente, tienen su primera relación fuera del matrimonio mientras están embarazadas, porque el marido no sigue esos cambios, o por lo menos, eso casi todas, tienen sus primeras fantasías con otros hombres aparte de su pareja durante el embarazo.
-Desde lo narrativo, ¿como trabajó el erotismo en una mujer embarazada?
-Más que trabajarlo, lo que hice fue convertirme en todo oídos y de la cantidad de testimonios que pude recopilar, que por supuesto no todo el mundo me respondía pero muchas más de las que yo pensé, me di cuenta que se podían agrupar en ciertas características. Una de ellas era la de estas mujeres que deciden continuar con su vida erótica después del embarazo, la gran mayoría niegan su vida erótica. Pero me interesó un caso especial, el de las mujeres que deciden educar al marido, y entonces yo cuando hablaba sobre la protagonista y la pasión exacerbada de algún humano y le dice dos condiciones muy importantes primero no puedes inventar nada, todos los paraísos que me cuentes tienen que hablar de un deseo real, no puedes inventar los deseos pero tienes que inventar la mejor manera de contarlos.
-Así como en las Mil y una noches el relato, la narración posterga la muerte aquí posterga el deseo
-Posterga la muerte erótica, no el deseo. El deseo existe. Posterga la muerte erótica, es decir continúan juntos porque este hombre se desvive por encontrar esos jardines, ella tiene la hipótesis de que si él aprende a leer los deseos del mundo se convertirá en un mejor lector de los deseos de su cuerpo y, por lo tanto, en un mejor amante. Yo no llego a tanto en el libro, me conformo con que se convierta en un mejor contador de historias.
-En la novela son muy perceptibles los sentidos. ¿Cómo construyó esa presencia?
-Desde que comencé el ciclo, tuve el deseo que mis libros no fueran novelas guiadas por el suspenso, sino que hubiera una suspensión del suspenso, de la misma manera que en el erotismo se puede hablar de una suspensión del orgasmo, para lograr múltiples orgasmos. Quise crear novelas ámbito, en los que tu entras y te sientes bien y si te sientes bien porque estás oliendo, es decir la kinestesia, que es cambiar unos sentidos por otros. He querido que al leer mis libros, la gente pueda oler, pueda escuchar, pueda sentir y si te sientes bien sigas avanzando hacia la luz como en estos edificios que son los edificios góticos en los que hay una mayor luminosidad al fondo y franjas de luminosidad y tu te vas acercando poco a poco a ellas, es decir, boicot al suspenso y un aumento a la intensidad de todos los sentidos como línea de la narración.
-¿Qué significa para su literatura Mogador?
-Mogador es la Ciudad que encontré hace muchos años en mi primer viaje a Marruecos pero también es la metáfora de una mujer o, lo que los lingüistas llaman un tropismo, un lugar al que tiende la narración pero al que tienden también los personajes y al que tiende el deseo y coincide siempre la figura de la persona amada, en mis novelas, con el deseo que despierta acercarse al Mogador.
-La novela tiene un quiebre que es el desafío de ella, me gustaría que me cuente acerca del devenir de la voz del narrador en ese camino.
-Sí, hay una primera parte del libro en la que se ven los personajes y la acción, sobre todo a ella, que será la voz cantante, pero si tú te das cuenta, la voz del narrador ni siquiera tiene nombre, no tiene sicología, no es un personaje, es una voz. Quise que en la acción de convertirlo en una suerte de Sherezade masculino lo convierta tan solo en una voz, en la voz del deseo, y todos los jardines que él cuenta son distintos porque la condición que ella le pone a él de no inventar nada y de inventar la manera de contarlo hacen que libro se convierta en una especie de arco iris de la manera de contar el deseo, pero cada uno tiene al final una coda, que son todas en el mismo registro como el hilo que une a las perlas del collar pero esta voz está traduciendo los deseos de los demás en un deseo por ella y, por lo tanto, esta voz narrativa está leyendo los deseos del mundo y convirtiendo los deseos en un poema de amor por Jassiba, por su amada.
Yo quisiera que el poema de amor sea todo el libro.
Cada uno de los libros es, además, una especie de metáfora de la Ciudad, hay un juego de connotaciones y de significados en los que novela, como forma, Ciudad como laberinto que no lo es completamente y mujer como objeto del deseo al que es interesante conocer, penetrar y explorar se implican como sinónimos.
-Hay un fragmento del libro que dice "todos los jardines son producto de una pasión real", ¿Cuál es su pasión?
-Yo me puse a ver en el mundo donde hay jardines como tales. Entonces, por ejemplo, me invitaban a dar una conferencia a la Universidad de Kansas y yo sabía que ahí había un jardín donde un escultor inglés muy influido por la escultura prehispánica mexicana, había hecho este jardín de veinte esculturas, pero no tenía ninguna pasión, no tenía deseo, simplemente un curador puso veinte esculturas sobre el césped. Pero entro el museo y que me encuentro, una colección de unas pequeñas jaulas como de pájaros enanos, labradas todas con una delicadeza asombrosa, cajas chinas de madera, de hueso, de marfil y averiguo que tipo de pájaro podía estar ahí y no eran pájaros, eran saltamontes y entonces empiezo a imaginar la pasión del coleccionista que hizo todas estas más de cien cajas y las donó al museo y digo, si esto es de alguien que lo donó debe haber donado los libros sobre ello y voy a la Biblioteca y encuentro, que además era una costumbre de los Emperadores chinos coleccionar saltamontes y que había saltamontes que podían vivir cien años, que estaban clasificados según sus voces, que obviamente sembraban plantas pero que eran para que comieran los saltamontes, era la única parte vegetal de ese jardín y por supuesto eso me sirvió para pensar en un jardín de voces. En Japón, en los kimonos, se ponían unos saltamontes que eran sensibles al calor de la mano y entonces cuando el amante se iba acercando el saltamontes iba cantando, osea todo eso que parece inventado es real. En todos esos cuentos que forman la segunda parte del libro, todo lo que parece inventado está documentado.
-Así termina el libro escribiendo acerca de la investigación
-Hay otro jardín, un jardín de la intimidad, que se basa en una reflexión que se quería meter en una manzana, llega de un mercado a su casa y tiene una manzana, parte la manzana y comienza a concentrarse, en una especie de ejercicio budista, y empieza a meterse en la manzana y yo había tomado la fotografía de una mujer tomada desde atrás que su sexo a cierta distancia junto con las nalgas parecía una manzana y por eso las puse juntas y lo pensé como un Jardín de la intimidad.
Hay unos haikus que hice inspirado en los bonsáis, bueno son muchísimos jardines cada uno inspirado en situaciones de deseo real.
-También están los símbolos
-Sí, esas caligrafías han tenido una vida muy peculiar, la que yo invento que tenía tatuado en su vientre la protagonista y que aparece en la portada que dice nosotros somos el jardín, de pronto ha comenzado a existir en el cuerpo de muchísimas mujeres, muchas de ellas me han enviado las fotografías y están en mi blog y eso es parte de los ecos extraños que ha tenido el libro. Te tengo que decir que así como este libro está documentado por lo que me cuentan muchas mujeres, cada uno de los libros de la serie de cinco libros tiene un alto componente de respuesta del público lector que me cuentan cosas a partir de los libros anteriores o a partir de preguntas que yo les hago y, por eso en gran parte, el tiempo de escribir, no es solamente la parte artesanal. He querido que mis libros sean fieles a una idea de la literatura como composición, en el sentido que se habla de composición musical, sino que además integran una buena parte de las voces de mis lectores y, sobre todo, de mis lectoras.
-¿Este es su primer libro que sale en Argentina?
-Sí, y estoy muy contento porque hemos roto la inercia normal que es vivamos en nuestros países aislados, yo nunca había hecho realmente el esfuerzo porque sucediera y ahora estoy muy contento con que suceda.
-¿Está prevista la publicación en Argentina de las otras cuatro novelas que componen el ciclo?
-Creo que dependerá en gran parte del público al que le guste o no le guste el libro.
-¿La decisión de que este sea el primero en publicarse ha sido tuya o de la Editorial? ¿En que se basó?
-Ha sido una combinación y ha sido un consejo en gran parte de mis editores en México que han hablado con los editores acá.
-¿Cómo deberían seguir los argentinos conociendo tu obra?
-Al antojo. A la medida del deseo. No sé que libros vendrán, pero no hay una regla, es muy variada, a cada quién le gusta uno distinto y curiosamente, el hecho que los cinco estén circulando siempre es que se empujan unos a los otros.
magdalena limón dice:
09/01/2010 - 12:51 PM
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Me encantó, es justo la información que necesito para leer en orden a obra de Alberto Ruy, la verdad quiero descubirlo de eso forma y creo que es importante.
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Beth dice:
09/01/2010 - 04:51 PM
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Gracias por publicar este clip. El libro es de mis favoritos, gracias a Alberto por escribir sobre el deseo y hacer que reviva al volver a leerlo.
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Xóchitl Salinas Martínez dice:
10/01/2010 - 03:30 PM
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"Los Jardínes Secretos de Mogador" Es uno de mis libros favoritos y lo considero indispensable dentro de mi vida. He vuelto y seguiré volviendo a sus páginas para disfrutar de la escritura de Alberto Ruy Sánchez, para viajar a Mogador y para descubrir de múltiples maneras lo basto de los jardínes. Gracias a Ruy, he aprendido a agudizar mis sentidos: Ahora puedo ver que estoy rodeada de jardínes, por ejemplo. Me he identificado plenamente con la Casta de los Sonámbulos.
La serie sobre la temática del deseo y sobre Mogador es uno de los tesoros de la literatura de nuestro tiempo. Indispensables ya: Los nombres del aire, En los labios del agua, Los jardínes secretos de Mogador, Nueve veces el asombro y La mano del fuego.
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Maria Clorinda Romo dice:
11/01/2010 - 02:25 AM
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fantàstica idea para lograr èste contacto con el escritor. Alberto Ruy Sànchez sin duda es uno de mis favoritos. Ojalà continùen con entrevistas a autores sobre su obra. gracias
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Bibiana dice:
12/06/2010 - 11:37 PM
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Lo estooy leyendo y es como si estuviera viendo todo lo q transcurre, sintiendo, abriendo los sentidos. Voy paso a paso como degustando un buen vino Despues volvere a escribir en una de esas te incluyo y pido ayuda para mi Tesis de Licenciatura en Psicologia..Mbesitos
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