Claudia Yelin
Entre mujeres
Editorial: SIMURG
Publicación:
ISBN: 9789875541368
Entre mujeres es una novela cariñosa, de resonancias múltiples para todo lector, especialmente para toda mujer. La trama, estructurada a la manera de las cajas chinas, gira en torno a dos temas fundamentales: la relación entre madre e hija y entre ellas y sus parejas respectivas. Y más: Celos, definiciones, la independencia de la mujer, la búsqueda de identidad...
Con su ritmo ágil y conciso- sin soslayar el humor-, la precisión de la mirada de Yelin nos invita a la empatía y a la identificación con sus personajes. Justamente ese es un mérito esencial del relato: su cordialidad y la comunicación con el lector que convierte a Entre mujeres en una lectura necesaria y una bienvenida revelación.
La autora
Claudia Yelin es licenciada en Psicología (Universidad Nacional de Buenos Aires) y Master en Asistencia Social (Catholic University of America). Cinturón Negro en el arte marcial Aikido.
Argentina, emigró en 1983, con su marido y sus dos hijas pequeñas, a los Estados Unidos. Radicada en Washington D.C., estableció allí su práctica profesional en el seno de la comunidad internacional, donde se dedica a la atención psicológica de niños y adultos. Su entrenamiento en el arte marcial Aikido le permitió integrar esta disciplina a la realización de talleres de fortalecimiento personal para la mujer.
Antes publicó Emigrar. En busca de un espacio de amparo, un ensayo autobiográfico publicado en Argentina (2003) y en España (2008)
Es autora de numerosas ponencias y artículos sobre la especialidad y de una serie de cuentos infantiles sobre el tema del exilio, de próxima publicación.
-¿Cómo contarías tu libro?
-Mi libro tiene dos personajes centrales, Eva y Amanda, que son las dos madres, las dos son psicólogas y eso tienen en común, además de la preocupación por sus hijas. Eva escribe un libro titulado Amanda amando, que está incluido dentro de la novela.
La novela está estructurada como cajas chinas en donde una refleja a la otra, Eva inventa a Amanda para poder hablar con sus hijas sobre temas relacionados sobre la vida de las mujeres, el amor, las relaciones, los conflictos que afectan a las mujeres y en las decisiones que tienen que tomar a lo largo de la vida, a su vez, Amanda, el personaje de Eva, tiene una hija, Grace, que está en la etapa de la vida, de la crianza, que se siente muy afectada y desbordada por las demandas de la maternidad y la pareja y, al mismo tiempo, tiene necesidad de desarrollar su propia vida y su profesión y se siente que está siempre yendo, nunca llegando y, en un momento de desborde, recurre a su madre por ayuda. Las hijas tienen sus crisis, piden ayuda a sus madres y las madres, al mismo tiempo, tienen reminisencias de sus propia historia y sus conflictos.
-Es también una historia de desarraigo que se advierte en el juego narrativo de ir del español al inglés.
-Es cierto, la novela está escrita en el lenguaje que escucho cotidianamente, que es una mezcla del castellano porteño, el español latinoamericano y el inglés, osea que tiene algunas frases mechadas también en inglés.
-¿Por qué elegiste esa estructura, de una novela dentro de una novela que puede leerse como una misma historia?
-Porque, en cierto sentido es una misma historia, es un recurso que se me ocurrió como para poder abordar más personajes y poder ilustrar más situaciones de mujeres transcurriendo la vida, esa era la intención.
-¿Cuánto de tu profesión de psicóloga hay en este libro?
-Yo diría que cien por ciento. En principio, porque siendo piscóloga pienso como psicóloga, miro como psicóloga, mi punto de vista es psicológico y tengo entrenamiento en reflexionar sobre mi propia vida desde esa perspectiva. Es un punto de vista particular: es yo mujer, piscóloga, mirando a las mujeres.
-Los personajes parecen que tienen certezas pero nunca son certezas, siempre transitan sobre la incertidumbre.
-Sí, precisamente, apoyados en la certeza es que se lanzan a la aventura de la vida y entran en situaciones de crisis cuando se derrumban las certezas y, enrealidad, así es la vida, transitando entre las certezas y los cambios.
-¿Cómo es la relación de Eva con su hija?
-La novela está muy basada en el ahondamiento de la exploración del vínculo madre e hija. Eva está preocupada porque su hija Grace está involucrada en una relación de pareja que la preocupa mucho y, precisamente, se trata de una relación abusiva en la que Grace fue entrando sin darse cuenta, de la misma manera que le ha sucedido a Eva, su madre, con una relación anterior, ahora curiosamente Grace no es hija del matrimonio anterior de Eva. Eva forma una nueva pareja, una pareja bien establecida, una pareja recíproca en un clima amoroso y de sostén y dentro de este contexto es que nace Grace, pero es Grace la que repite el vínculo anterior de su madre, y eso la desubica mucho a Eva se siente muy culpable por esto y, en parte, idea la idea de la novela Amanda amando, para poder hablar con su hija de estos temas relacionados con la pareja.
-Así aparece un primer quiebre en la novela que es cuando Grace encuentra un manuscrito.
-En realidad Eva tiene la intención de que sus hijas lean en el libro una vez publicado, pero Grace tiene una crisis de pareja y vuelve a la casa de su madre y ahí se queda y entonces su madre le propone que le ayude a editar su manuscrito y entonces, antes de tiempo, Grace lee el libro de la madre y esto plantea un tema que a mi me resultaba particularmente importante que es poder ilustrar a la madre como mujer, más allá de su rol de madre, con una profundidad, con una textura, con una estética personal que permea el ambiente en que Grace va descubriendo las cosas que le pasan y las cosas que le pasan a su madre.
-Cómo narradora, hay una escritora que se sitúa en el punto de vista de la madre y en el punto de vista de la hija. ¿Cómo fue este trabajo?
-Es que todo aquel que es madre también fue hija, entonces fue natural, no me resultó particularmente complicado, además como tengo este diálogo permanente con mis hijas y con otras hijas en la consulta y con madres que hablan de sus hijas, no me presentó ningún tipo de dificultad.
-¿Dirías que la novela es un texto sobre lo femenino o sobre las relaciones entre mujeres?
-Me parece que transmite una estética de lo femenino, un punto de vista femenino que tiene muy presente al hombre y presenta una serie de situaciones de mujeres y situaciones que afectan a la mujer, con temáticas que tienen que ver con la fidelidad, la infidelidad, el desarrollo personal, el amor, los distintos tipos de relaciones que pueden establecerse, la amistad entre mujeres, el grupo de sostén que puede ofrecer una mujer.
-Hay también una relación entre hermanos se juega también.
-Sí, eso me pareció también un aspecto interesante de la novela porque Eva tiene tres hijas, dos del matrimonio anterior que terminó en separación y una de su nuevo matrimonio y su hija menor, Grace, que es la que está en crisis, se siente excluida del grupo que forma su madre con las otras hermanas y nunca se resignó a la idea de no haber compartido un pedazo de la historia que muchas veces ocurre con los hijos menores, especialmente cuando hay diferencia de edad, hay toda una parte de la vida de la familia que no vivieron.
-En un momento le dice porque yo no estoy en esa foto.
-Claro, exactamente. Y Eva se queda perpleja ante esa pregunta porque al haberle dado su manuscrito a Grace para que lo lea, la ha elegido en cierto sentido y Grace necesita que sus hermanas sepan que ella fue elegida y las otras no, con lo cual se arma una situación muy conflictiva entre las hermanas que desagrada mucho a Eva y también se ve ahí a la mamá enojada y a la hija tratando de encontrar la forma de que su madre la pueda perdonar por el error que cometió.
-¿Por qué Eva escribe lo que escribe? ¿Para contarle a sus hijas lo que no pudo conversar?
-Porque intenta, a través de la ficción, hablar de temas que son difíciles de hacer en una mesa de café, contarle a sus hijas sobre estas sutilezas y evitando situaciones de vulnerabilidad donde las hijas a menudo resisten este tipo de conversación con las madres, porque se sienten criticadas, invadidas, quieren tomar distancia y de esta manera, a través de la ficción, permite una apertura a una reflexión sin una mirada crítica o que corra riesgo de sentirse crítica. Eva escribe esto con la intención de poder comunicarse con sus hijas y con las mujeres en general.
-Quiero plantearte preguntas que hay en la novela, dice: "¿sería posible que un hombre se enamorara de una mujer en un instante, sería posible que entonces se desarmara y se diluyera en una vulnerabilidad que sólo pudiera involucrar a lo femenino?".
-Sí es posible enamorarse en un instante
.si creo que es absolutamente posible enamorarse en un instante, es como siempre digo, el enamoramiento es condición necesaria pero no suficiente para el amor, es lo que de alguna manera enciende el fuego pero que para que el fuego se mantenga encendido y el calor perdure es otra historia.
-La novela habla de la diferencia entre el enamoramiento y el amor.
-El enamoramiento hace que uno pueda sentirse profundamente atraído hacia otra persona, es lo que da la energía para el surgimiento de una relación. Muchas veces, especialmente en las relaciones jóvenes pero también a lo largo de la vida, como todos los fuegos se apagan y hay que tratar de mantener encendido, entonces, el amor requiere un trabajo y esto es parte del mensaje que Eva quiere darle a sus hijas porque si el ideal es un estado de enamoramiento permanente la desilusión es muy grande.
-Que es lo que Eva también recibió de su propia vida
-Exactamente, en el momento de la ruptura de su matrimonio, Eva teme mucho a su madre porque su madre le fue advirtiendo que el hombre del que ella se había enamorado era un hombre que sólo pensaba en sí mismo y la madre estaba muy preocupada porque no iba a cuidarla a Eva de la manera que ella hubiere deseado y ahora ella estaba viviendo esa misma situación desde el lugar de madre con su hija.
-Cuando Eva describe a Amanda habla de la práctica del Aikido, ¿de que se trata?
-El Aikido es un arte marcial que tiene como centro, como eje central, restituir la armonía en una situación que se ha salido de cauce, utiliza el ataque como metáfora de un obstáculo, una adversidad que hay que superar y la idea es poder enfrentarla sin perder la calma, manteniendo el centro, incorporando la dificultad y estableciendo un nuevo equilibrio, entonces tanto el ataque como la defensa se transforman en metáforas de la vida y del enfrentamiento de las dificultades. Es un arte marcial muy fluído, no hay choque, no hay enfrentamiento. En el Aikido es esencial aprender a caer y, hay dos formas de caer, una es caer para atrás que en general es más sencilla y otra es caer y rodar que es la forma en la que se vuelve a restablecer el equilibrio a través de una caída que rueda, aprendiendo a caer es la única manera de poder animarse a correr el riesgo, yo digo que el Aikido enseña a pasar del miedo de caer a la alegría de volar, pudiendo animarse a caer y a correr riesgos es que uno puede desplegar las alas y encontrar nuevos horizontes.
Entrevista realizada por Matías Méndez en Buenos Aires. Octubre de 2009.
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