Emilia Delfino - Mariano Martín
El Hombre del Camión. La historia secreta del sindicalista más poderoso de la Argentina
Editorial: Sudamericana
Publicación:
ISBN: 950-07-2993-2
Para algunos, Hugo Moyano es un corrupto y un patotero. Para otros, un defensor de los trabajadores. La historia del sindicalista más poderoso de la Argentina.
Este libro devela qué hay detrás del personaje público. Cómo un muchacho humilde de Mar del Plata llegó a tener tanto poder. Sus estrategias para ganar cada pelea son un manual del líder maquiavélico. Sus vínculos con la derecha y la izquierda peronistas y la coronación como dirigente en Buenos Aires. Con entrevistas a funcionarios, sindicalistas, empresarios, al mismo Moyano y a su círculo íntimo.
Entrevista completa a Emilia Delfino, autora junto a Mariano Martín de Hugo Moyano. El Hombre del Camión. La historia secreta del sindicalista más poderoso de la Argentina
Editorial: Sudamericana
Publicación: Diciembre 2008
ISBN: 950-07-2993-2
Sección: Investigación Periodística
Los autores
Mariano Martín nació en 1973 en Buenos Aires. Estudió Ciencias de la Comunicación en Universidad de Buenos Aires y comenzó a trabajar como periodista en 1996. En los últimos diez años se especializó en temas vinculados con el sindicalismo. Se desempeñó en radios, agencias de noticias, revistas y diarios económicos como El Cronista. Escribe en la sección Economía del Diario Crítica de la Argentina y participa en la conducción de un programa en radio El Mundo.
Emilia Delfino nació en 1983 en la provincia de Buenos Aires. En 2005 se graduó como Licenciada en Comunicación Periodística de la Universidad Católica Argentina. Trabajó como cronista en el diario La Prensa y la revista Poder. Desde julio de 2005, integra la sección Política del diario Perfil, para la que cubre gremialismo, derechos humanos y organizaciones sociales. Obtuvo una mención especial en los Premios Adepa 2007 en la categoría derechos humanos.
Entrevista completa:
-¿Cómo definen a Hugo Moyano?
-Moyano es el sindicalista más poderoso de la Argentina. Es un hombre humilde que empezó de muy abajo, que tuvo una vida alejada de la política hasta los 17 años y que ahí descubrió que le gustaba el poder y empezó una carrera sindical y política que creció en forma galopante. Lo fue haciendo de a poco, pero fue una maquina de acumular poder que fue lo que siempre quiso. Es un estratega, ambicioso, es un hombre sencillo pero maquiavélico, tiene esa bipolaridad en la personalidad.
-¿Cómo es su componente ideológico en términos de formación política?
-Es fiel al peronismo ortodoxo y es un pragmático a nivel político. Se ha desenvuelto con quién tenía que desenvolverse en el momento y el momento y en lugar indicado, cuando tuvo que ser combativo fue combativo, cuando le beneficio bajar un poco los decibeles los bajó como fue el caso del gobierno de Kirchner. Es un convencido del peronismo, fanático de Evita y Perón y sobre todo ese componente combativo de un lado del peronismo que durante los noventa en el gobierno de Menem lo puso como un peronista opositor.
-¿Cómo fue su inicio en los setenta al que ustedes le dedican las primeras noventa páginas del libro?
- Fueron los años en los que él empieza a dar sus primeros pasos en Mar del Plata, que era una ciudad muy convulsionada a nivel político en los setenta, como todo el país. No era una isla, tenía las mismas particularidades, la represión y las peleas internas en el peronismo pero también tenía una particularidad que era la fortaleza de la CNU, la Concertación Nacional Universitaria, que era el brazo de la Triple A en Mar del Plata. Él desde la CGT y desde la Juventud Sindical Peronista apoyaba en lo ideológico, tenían la misma sintonía ideológica, interpretaban el peronismo de la misma forma, la Juventud Sindical Peronista apoyó con solicitadas, con actos, con paros a la CNU , pero la CNU opacó mucho a la Juventud Sindical Peronista. En otras ciudades la Juventud Sindical tenía más protagonista bélico o belicoso en la lucha contra montoneros o grupos de izquierda como la JTP, en Mar del Plata es como que todo lo monopolizó la CNU y ellos quedaron como los rezagados, apoyaban pero no participaban.
-Sin embargo, y según se lee en el libro, hay en Moyano expresiones como despectivas como "el zurdaje", "estos comunistas" y frases macartistas.
-Sí, durante los primeros años de los Kirchner él lo solapó ese discurso. Su mamá le decía que el comunismo era malo porque era ateo. Su madre que era muy evangelista y muy peronista lo marcó mucho ideológicamente y lo aprendió desde chiquito.
-Aprovecho esta alusión para pedirte que te detengas en la figura de la madre, porque es como su gran espejo.
- Fue la rectora de su vida y en muchos momentos difíciles, ya cuando él era poderoso o cuando daba sus primeros pasos en el poder, ella era como un apoyo espiritual, más que sus hijos, más que sus mujeres, salvo en el caso de la última Liliana, que es una gran influencia para él, que lo aconseja mucho. Pero su mamá fue la gran rectora de su espíritu, fue la que le inculcó el peronismo, la que le inculcó lo sindical, porque hay que recordar que si bien ella no llegó a ser delegada, trabajaba en una fábrica de conserva de pescado en Mar del Plata, donde ella tomaba iniciativa como delegada virtual de las mujeres, que nadie se atrevía o muy pocas se agrevían en ese momento, tenía un carácter muy fuerte y un perfil muy combativo. Llegaba a la casa y contaba y se quejaba de los patrones, de los empresarios, eso es lo que él fue mamando desde chiquito.
-Y en el terreno político sindical ¿crees que fue Lorenzo Miguel su gran maestro?
-Lorenzo Miguel fue su gran consejero en las sombras, pero la persona que más lo hizo crecer fue Ricardo Pérez que era el líder de camioneros que tenía un perfil muy diferente a Lorenzo Miguel, es un tipo muy respetado -al igual que Lorenzo por los mismo sindicalistas- pero Pérez era un intelectual, que siempre buscaba el consenso, siempre iba a la negociación. Tenía un perfil combativo, porque pertenecía a "los 25", pero más desde lo intelectual, desde el discurso. Lorenzo Miguel, fue el hombre que lo asesoraba puertas adentro, a solas, sobre como tenía que crecer, fue el hombre que les enseñó las estrategias para lograr ser el número uno.
Por lo que los mismos hombres de la UOM cuentan, los que lo conocieron a Moyano y a Lorenzo desde el comienzo, Lorenzo fue la persona que lo fue encaminando a como tenía que combatir, como enfrentarse a los sindicalistas que lo querían controlar, usarlo o no dejarlo crecer.
-Ustedes sostienen que el comienzo del "emporio" Moyano fue cuando llega a Buenos Aires y se da cuenta del valor y el potencial que tienen los trabajadores recolectores de residuos. ¿Cuándo y cómo fue ese momento?
-Esa fue una gran habilidad política y sindical. Cuando llega a Buenos Aires en el 83, lo trae Ricardo Pérez un poco para fortalecerlo después que había sido importante en Mar del Plata en la huelga de los 25 en el 79, que fue la primera huelga contra la dictadura militar. Había logrado mucho protagonista y por eso Ricardo se lo trae, un poco como un hijo político de él, lo mete en el sindicato de Buenos Airesy Moyano empieza a ver en las asambleas que los recolectores de basura era un grupo fuerte, muy unido, muy combativo que era un poco el perfil que él tenía y que quería fortalecer en Buenos Aires, pero además él ve que eran el último orejón del tarro. En camioneros eran los últimos, no tenían la categoría gremial que tenían otros sectores en camioneros, él los tomó, los apadrinó y los hizo crecer a su par.
-También cuentan que aún hoy, Moyano se siente más cómodo reuniéndose con esa base que con empresarios a quienes parece despreciar.
-Exactamente, él define a los empresarios como explotadores, son el enemigo y los sindicalistas que el vincula con el modelo empresario también son sus enemigos y siempre lo fueron, como los gordos en la década del noventa. El desprecio por la clase empresario viene de la madre, es algo que lo fue mamando desde muy chico y lo que, sobre todo, lo movilizó contra los empresarios es la injusticia, las cosas que veía como injusta para la clase trabajadora, eso es lo que fue fortaleciendo ese rencor, ese sentimiento de revanchismo permanente. Para él ganarle a los empresarios es una victoria personal, más allá de lograr algo para el sindicato en una negociación colectiva, es un triunfo personal, es para su orgullo, es para su clase, es para su mamá, para su familia.
-Otro de sus referentes es el líder sindical camionero norteamericano Jimmy Hoffa.
-Sí, durante muchos años lo reconoció y ahora que es más poderoso y está más en la mira lo niega. Incluso en las entrevistas que le hicimos con Mariano Martín que es el coautor del libro, nos negaba esto: "No, no me vinculen con Hoffa", nos decía porque sabe lo que significa. Ahora que él está en el poder y se lo vincula con un perfil más patotero, más ligado a medios mafiosos, reconocer que se identifica con Jimmy Hoffa es hundirse a sí mismo, Hoffa es muy polémico en Estados Unidos, sin embargo él se reunió con su hijo que es ahora el líder de los camioneros en Estados Unidos. Se reunió y festejó esa reunión como un logro, tiene la foto colgada en su despacho donde la luce con mucho orgullo.
-Hay algo que aparece en todo el libro que es su estrategia de negociación. ¿Cómo la describís?
-Por sobre todas las cosas es una estrategia vandorista: golpear para negociar, que es todo lo contrario a lo que camioneros hacía antes de él que era negociar y después golpeamos. El primero va al golpe y es algo que Pablo Moyano, su hijo ahora al mando del sindicato, está profundizando cada vez más, tiene incluso métodos más agresivos y golpes más fuertes con el aval de su papá. Ese es su método, golpear para negociar.
-Ustedes le dedican una parte del libro a la reconstrucción del famoso caso de la Banelco que lo tuvo a Moyano como el que lo dio a conocer en forma pública. ¿Qué creen que pasó? ¿Cómo fue esa reunión con el ministro de entonces, Alberto Flamarique?
-Fue algo que, cuando estalló el escándalo de los sobornos del Senado, fue más una victoria del periodismo que lo sacó a la luz que de los sindicalistas, pero ellos dicen que fueron los primeros que lo denunciaron públicamente. Pereyra que era el jefe de Luz y Fuerza en ese momento, tenía la intención según Moyano de ser el próximo Secretario General de la CGT y entonces organizó con el MTA, donde estaban Palacios, Moyano y otros, con el entonces ministro de Trabajo Flamarique una cena íntima para saber como venía la negociación de la Ley del Bloque peronista en el Senado. Palacios y Moyano estaban convencidos que no iban a poder aprobar esa Ley en el Senado, Palacios lo dice en un momento. Palacios es su principal aliado, lo fue y lo sigue siendo, ahora un poco en las sombras y es el aliado más intelectual o más negociador de Moyano.
En un momento, Palacios lo encara a Flamarique y le dice no van a poder sacar la Ley, no van a poder con el bloque del peronismo en el Senado y Flamarique le contesta para los senadores tengo la Banelco. Ellos dicen que en ese momento no cayeron, salvo por Pereyra, y cuando terminan y Flamarique se va es cuando comienzan las conversaciones y de a poco se van dando cuentan. Algunos de los que estuvieron en la reunión, incluso Moyano, cuentan que para hacerlo soltar a Flamarique le sirvieron varias copas de vino para que se afloje un poco. Y todo terminó con esa frase que después cambió la historia del país.
-¿Cuál fue la relación que tuvo con Yabrán?
-Fue una relación interesante, muy novelesca. Yabrán es señalado por muchos sindicalistas y muchos aliados y asesores de Moyano como la persona que le hizo la cama, la trampa de la droga que fue una causa que él tuvo en el 89 por posesión de cocaína en el sindicato con un allanamiento de la SIDE. Moyano para lograr zafar de esa causa y poder coronarse como el jefe de camioneros termina haciendo una alianza con el hombre que lo quiso destruir -según dicen sus allegados- que es Alfredo Yabrán. Fue una relación donde se gestó una alianza estratégica: Yabrán lo dejó crecer a cambio de que no lo molestara porque tenía muchos afiliados de camioneros en sus empresas.
-Se llevaban bien, entonces.
-Sí. Moyano aprendió mucho de esa experiencia. Él dice que antes de eso era como más ingenuo, él dice que como era humilde y se lleva bien con las clases más humildes la gente entraba y salía de su oficina sin seguridad y sin registrarse. Después de eso todo cambio, él dice que es inocente y la Justicia dictaminó que era inocente pero le costó muchísimo, estuvo dos meses totalmente escondido, estuvo dos días preso. Aprendió mucho de eso, de quién tiene que cuidarse y qué del que tiene que cuidarse tiene que aprender a acercarse y aliarse.
-El libro tiene muchas anécdotas, hay dos que me llamaron la atención y que me gustaría que cuentes. Una tiene que ver con Graciela Caamaño cuando era ministra de Duhalde y un episodio que termina a las trompadas y otro es el famoso conflicto con los supermercados chinos.
-Son dos de los conflictos claves y principales que tuvo camioneros en los últimos años y también muestra -el primer episodio que termina con un golpe en el busto de la ex ministra Caamaño- un lado que no se conoce públicamente, que es cuando Moyano se saca y queda fuera de sí mismo y que tiene que ver mucho con este tema de la revancha y el odio hacia el empresariado.
Eso fue en una negociación en el ministerio de Trabajo, donde la gente del ministerio de Graciela Caamaño se tenía que dividir entre dos habitaciones, yendo y viniendo, tratando de controlar a los camioneros, tratando de controlar a los empresarios, que tampoco se quedan atrás cuando tienen que negociar con Moyano. Y ante la negativa de los empresarios, Hugo decidió resolverlo a las trompadas y terminó noqueando a un empresario ya fallecido, entrerriano, y también golpeando a la ministra.
El otro episodio, que es el de los chinos es más reciente, fue en el año 2000. Fue un conflicto muy grande sobre todo encarado con Pablo, donde Hugo estando en la CGT lo dirigió más desde afuera, pero despertó mucha polémica porque se enfrentaron con un sector de los supermercados que está ligado también con la mafia. Hay muchos conflictos entre los empresarios chinos y los camioneros porque los dos tienen perfiles combativos y cada uno defiende lo suyo y en un momento incluso todo terminó un camionero acuchillado por un supermercadista y tuvieron que resolverlo en instancias del ministerio de Trabajo, terminó interviniendo la Embajada de China y con el gobierno en el medio, tuvieron que negociar.
-Y todo termina con un llamado del Presidente Kirchner.
-Exactamente, termina con un llamado de Kirchner pidiéndole que afloje, son varias. También en un conflicto con Carrefour terminó llamando el Presidente de Francia Chirac a Kirchner para pedirle que intervenga. Las negociaciones de camioneros tienen una forma muy particular y no se dejan llevar por ofertas que tal vez a Moyano le beneficien políticamente pero no a los camioneros, en eso él siempre es respetuoso de sus bases.
-¿Hay un cambio en la vida de Moyano, con la llegada de su última mujer y la aparición de un Moyano empresario vinculado a empresas de salud y de residuos?
-La historia con Liliana es muy particular. Es la mujer que verdaderamente lo enamoró, es su verdadero amor. El la conoció a comienzos de los noventa, Liliana tenía una empresa que era proveedora de salud de la Obra Social camionera. En ese momento, el menemismo coartaba los ingresos económicos de la Obra Social porque Hugo era opositor, la situación de la Obra Social camionera era muy mala financieramente y le debían a Liliana quinientos mil dólares, ella les hizo un juicio, los mediadores no pudieron convencerla de llegar a un arreglo porque también es bastante combativa a la hora de negociar y entonces Moyano decidió encararlo él mismo y la citó en una reunión extrajudicial y se enamoró de ella, la invitó a salir, la conquistó y nunca más se separaron. Ella logró que le pagaran los quinientos mil pesos que le debían y además se convirtió en su principal socia, en su principal consejera. Es una mujer devota de la Virgen de Croacia, muy religiosa, comparten mucho y él dice que es una de las pocas personas en las que confía, a pesar que es una empresaria polémica porque tiene una causa por defraudación con dos años de prisión de suspenso y por manejo fraudulento de dinero en esa empresa.
Todos los que los conocen dicen que son una pareja feliz, que se complementan.
-¿Qué hace que hoy toda la familia Moyano este en algún lugar de poder, sindical o empresario?
-Pablo en camioneros, Facundo en el sindicato de peaje que para Moyano es un sindicato estratégico porque le permite controlar los accesos a la ciudad de Buenos Aires, sus hijas Carina y Paola que trabajan ligadas a él en la CGT, en lugares menores pero siempre cerca suyo. Sus otras mujeres no, tienen otro perfil, no como Liliana que es una mujer con una personalidad muy fuerte, muy protagonista, sus otras mujeres son las mujeres típicas del sindicalista de otra época, que no se meten en la política, que no se meten en los negocios y que dejan que el marido maneje todo.
Entrevista realizada por Matías Méndez en diciembre de 2008.
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Leandro dice:
30/01/2009 - 09:17 PM
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A los colegas que realizaron este genial obra de investigacion, donde el entramado politico y economico, desviste a este personaje nefasto quiero felicitarlos por su excelente impronta periodistica; lo unico que tengo para reclamar como lector es que falto mas recorrido de Moyano en la epoca de la dictadura y su posible vinculacion con la tripe A. Saludos
Leandro Sagarra
barcelona
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marcelo dice:
17/05/2009 - 03:22 PM
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Este gran luchador "peronista" de la causa obrera, defendió y defiende con pasión los derechos y reivindicaciones de los trabajadores, enfrentando al poder económico y político, las grandes corporaciones y la burocracia sindical. Este hombre, mejor dicho, este trabajador, es un ejemplo para las futuras generaciones de argentinos, es un faro que nos guia ante tanta oscuridad que proyectan los traidores de la clase obrera, la burguesía usurera y los servidores de esta.
Levanto mi copa, digo, mi vaso de vino, salúd "mi camionero"...
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Daniela dice:
24/08/2009 - 05:07 PM
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" para marcelo " : quedo bien claro lo ultimo...Levanto mi copa de vino.
De eso estamos hablando , de droga, de lujuria, de alcohol.No pudiste ser mas transparente.Sigan defendiendose entre ustedes genios que se estan hundiendo solos
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carlos dice:
09/04/2010 - 01:00 AM
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Es cierto Daniela. Estos cuanto más pasa el tiempo se sabe lo tránfugas y crápulas que son.
Moyano CORRUPTO!!
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